La Fundación Robo se ramifica. De la música pasa a la literatura sin perder ni un poco de su espíritu inicial, es decir, dar visibilidad a la realidad social a través de la creación, en este caso literaria. Como ellos mismos explican, el experimento pretende acercar la ficción a la realidad partir del “campo semántico de lo diario, aquellas palabras que designan objetos, frases hechas o estructuras de vida con las que convivimos y que se encontrarán en el título del texto”.
Los primeros textos publicados por Asalto (nombre que recibe esta vertiente literaria de la plataforma) son breves y están escritos por diversos autores que si bien han dado a conocer su participación en el proyecto, no han firmado los textos. No se sabe quién ha escrito qué, porque lo importante es lo que se dice no quién lo hace. Pero, por si alguien tiene curiosidad, los primeros participantes no firmantes han sido: Xiana Arias, Elena Cabrera, Natalia Carrero, Colectivo Todoazen, Roberto Enríquez, Belén Gopegui, Alberto Lema, Antonio Martín, Guillem Martínez, Elvira Navarro, Eider Rodríguez, Fito Rodríguez, Daniel Salgado, Gonzalo Torné y Nacho Vegas.
Está previsto que próximamente haya nuevos asaltos, de momento disfruten con la primera entrega. A continuación, una selección de nuestros fragmentos preferidos:
BÁSCULA DE COCINA DIGITAL
Con precisión pesó el padre el montículo de harina. 200 gramos bastaban para la tarta de zanahoria. La harina, al menos la antigua, procedía del trigo, del cuento del molinero. La zanahoria era tubérculo, como el nabo y la patata; hortalizas como las del perro del hortelano.
Este padre se encontraba en paro.
Licenciado en sociología; notas excelentes.
Durante ocho años fue conserje en una empresa de jardinería de rápido crecimiento.
Treinta y dos años y un bebé de seis meses al que cuidaba y fotografiaba con esmero. Horarios de cambios de pañal. Horarios de tomas y de purés. Horarios para estimulación. Horarios para imprevistos.
La tarta salió del horno cuando la mujer llegó a casa tras una jornada de casi nueve horas en la agencia de noticias. Se quitó el abrigo y no tardó en soltar la noticia que le nublaba la vista. El paro también había recaído sobre ella. ¿Cómo pagarían la hipoteca? ¿Qué se avecinaba?
PARACETAMOL
(Texto para ser añadido al prospecto del medicamento. Universe 11.)
No tengo fiebre. Saltan gacelas , se les parte el espinazo en el aire y caen vencidas. No me duele la cabeza. Duele que quererte era más fácil cuando todo iba bien.
ABRIGO
Es barato pero bueno. Lo has comprado en una tienda de segunda mano. Como tu cultura. Es barata, pero todavía te protege. Otros no la tienen y te la reprochan. Y puede que tengan razón.

