La Automática del sector editorial
¿Cuántas editoriales se han creado en España en los últimos 5 años? ¿20, 30, 100? Como setas en otoño han ido llenado las estanterías de librerías y vaciando los bolsillos de los lectores, los pobres, cada vez más tentados a gastarse el dinero de la comida en un título nuevo. Porque si algo puede atribuírseles es el soplo de aire fresco que han traído a un panorama editorial más bien anquilosado y con la vista puesta en sombrasdelviento y novelas guerracivilescas que ya huelen a usado. Lucía Barahona es parte de Automática Editorial y junto a otros dos socios (Darío y Ángela) forman parte de esa generación de nuevos editores. Aunque ella se define como “la rubia” de ese trío profesional, ha contestado ágilmente a nuestras preguntas en nombre del colectivo (que también aportó su granito de arena). Nuevas editoriales, escritores eslavos y otros temas, a continuación.
¿Cómo surgió la idea de crear la editorial?
Era un poco un sueño que, por su lado, cada uno había tenido. Yo vine el año pasado a Madrid a la boda de una prima y el novio de una amiga mía del colegio me dijo: “Oye, estoy pensando en hacer esto”. Se habían vuelto a España después de haber trabajado en el Cervantes de Pekín y se planteó montar la editorial. Se dijo “Tengo 30 años y si no lo hago ahora no lo voy a hacer nunca”. Así que me lo planteó, yo contesté que sí y ahora él es el socio capitalista y yo soy la rubia (risas). Pero bueno, yo en Londres era librera y después de hablar todo esto, estuve un año más allí, desde dónde hacía lo que podía. Finalmente me vine en abril y ahora me encargo un poco de la parte de las redes sociales, comunicación (en el sentido en que soy la que va a las fiestas, la que da la cara…) y él es quien dirige todo, que al pobre casi ni le da la vida. Ángela, la tercera integrante, se encarga de la corrección. A mi me costó mucho tomar la decisión, porque Londres me gusta mucho, porque España está mal… era como el peor momento del mundo mundial para venirse, pero mira…también era la hora de hacerlo. El primer año fue todo por e-mail, porque claro, una en Londres, la otra en Pamplona y el otro en Madrid…
¿Cómo escogéis los títulos que aparecerán en vuestro catálogo?
Bueno, escogemos lo que nos gusta. Yo, de cuando era librera en Londres, tengo un catálogo enorme de libros que no están traducidos y Ángela, que también fue librera, tiene un fondo también de libros que están descatalogadísimos. Y Darío es un tío muy inteligente y con muy buen gusto. Así que entre los 3 nos pasamos manuscritos (que bien son inéditos en España o descatalogados). Nos gustaría en algún momento incluir en la colección obras de noveles en español, que también es algo que consideramos que hay que hacer. Nos llegan muchos manuscritos y en concreto hay uno que nos ha gustado mucho a los tres, así que tal vez suceda dentro de no mucho…
Como editora ¿No piensas que ahora mismo hay una especie de burbuja editorial? ¿Crees que al final acabarán quedando solo 3?
Pues lo cierto es que nos llevamos muy bien entre todas las pequeñas editoriales y los propios editores lo hablamos. Nosotros hemos sido de los últimos en llegar y la verdad es que nos han acogido muy bien. Parece que sí que es algo que puede suceder e incluso se bromea con el tema: “Yo creo que van a ser estos” y cosas así. No me extrañaría que de aquí a dos años quedasen la mitad de las que hay hoy, pero bueno, supongo que todos queremos ser parte de esa mitad.
¿Por qué habéis decidido editar en papel? ¿No os habéis planteado el libro digital?
Sí, vamos a editar libro digital pero aún no hemos empezado. Lo tenemos claro y nos gustaría que a partir del próximo año puedan encontrarse nuestros títulos en los diferentes formatos digitales. El papel, por otro lado, sigue siendo el formato por excelencia para el libro y, al margen de apegos románticos (que los hay), la inmensa mayoría de las novelas que se venden en nuestro país, se venden en papel.
Es que es bastante llamativo, porque todas estas nuevas editoriales son en papel…
Creo que es una cuestión de generación, supongo que los que ahora mismo son niños van a ser digitales sí o sí, y no van a tener el mismo sentimiento romántico por un libro que nosotros. Es verdad que los niños están creciendo y ya había que tener versión digital.

¿Y la relación con las librerías? ¿Es fácil conseguir que se vendan vuestros libros en ellas?
Bueno, tenemos un distribuidor nacional fantástico que nos permite tener presencia en grandes cadenas. Nosotros, por nuestra parte, visitamos bastantes librerías y procuramos tener un contacto con los libreros, muchos de ellos nos han aportado ideas estupendas.
El proceso de montar una editorial ¿es fácil?
El proceso para hacer real una empresa (de la índole que sea) no es particularmente fácil en España, más bien es largo y farragoso. Si obviamos esto, una editorial no es un proyecto particularmente complejo, en cuanto a su puesta en marcha, las dificultades vienen, por ejemplo, de crear un buen catálogo, un diseño cuidado, etc. Y por supuesto hace falta dinero.
Es que llama la atención que haya tanta editorial nueva, parece facilísimo montarlas…
Montar una editorial no es algo difícil, es una empresa que puede tener una estructura muy simple. Otra cosa diferente es que esa editorial logre consolidarse, dé con la distribución adecuada, y consiga ofrecer un catálogo que interese al lector. Nosotros hemos procurado atar bien todas esas cuestiones, trabajamos con una de las mejores distribuidoras nacionales, cuidamos muchísimo nuestros títulos, las traducciones (siempre nuevas) y el diseño. Darío lo vio claro y decidió invertir en estos dos últimos factores.
Cuando editéis a escritores noveles ¿les pagareis? Porque sabemos que hay algunas editoriales pequeñas que editan a nuevos escritores pero no les pagan.
Bueno, por supuesto. Supongo que la gente traga porque tiene la necesidad de ver su nombre ahí escrito, por la crisis, etc. Yo estoy muy en contra incluso del becariado, a mi trabajar gratis no me parece una buena cosa. O sí me lo parece pero durante un tiempo limitado, como dos semanas.
¿Cuáles son vuestros planes para el futuro?
Por lo pronto vamos a publicar una serie de títulos realmente geniales esta segunda mitad de año, entre ellos Marghanita Laski, Yuri Buida, Stefan Themerson, Gorki, Marek Hlasko o Daniil Jarms, una apuesta muy personal. Es un ruso que murió en el año 42 y al que el stalinismo hizo mucho daño. Era un tipo muy crítico que escribía micro-relatos y cuentos pero Stalin y compañía pensaron que ciertos autores estaban corrompiendo con sus “ideas vanguardistas” a la prometedora juventud comunista y que de mayores iban a salir anti-revolucionarios y anti-todo, así que muchos, entre ellos Jarms, fueron perseguidos. Desde ese momento Jarms se volvió mucho más radical y en sus textos todo es muerte y es horrible pero te mueres de risa a la vez. En 2013 tenemos la intención de dar más protagonismo a autores americanos, algún que otro asiático y por supuesto más eslavos.









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