2013 o el triunfo de lo justo
¿Qué pasaría si de verdad hubiese una revolución, ganasen los buenos -es decir, los de nuestro bando- y por fin acabásemos con este sistema opresor y falto de sentido? Esa es una pregunta que por estos lares nos hacemos bastante a menudo. Y de hecho nos gusta dejarnos llevar por la fantasía y planear qué haríamos y, sobre todo, a quién si nuestra lucha (pacífica…o no) llegase a buen puerto.
Por lo visto, no somos los únicos y Lucía Muñoz Molina (Madrid, 1985) hasta ha escrito un libro que trata sobre el tema: “2013″, publicado por la editorial Honolulu Books. En menos de 100 páginas la autora explica cómo triunfó el movimiento 15Ñ (a ver si se imaginan cuál es su equivalente en la realidad) pese a las manitas levantadas, la no-violencia y el aburrídísimo e ineficaz sistema de toma de decisiones asambleario y en qué se ha convertido el país en ese supuesto futuro inmediato (2013), una utopía de gulags de reeducación y justicia social.
Poco más podemos decir del libro sin destripárselo al lector además de que es divertido. Mucho, especialmente en la parte en la que arremete contra ese fenómeno absurdo -por vacuo e intrascendente- que es el de las egobloggers, esas muchachitas convertidas en maniquís vivientes de las marcas que, salvo contadas excepciones eran puro spam (las contadas excepciones son aquellas que traspasaron la barrera de lo kitsch con sus fotos con gotelé de fondo y niveles de esperpento elevadas y se convirtieron en auténticas divas del trash). Pero no se deje el lector engañar por la diversión: tiene más miga de lo que puede parecer en un principio.
La crítica es mordaz y, aunque alguno de los guiños humorísticos pueden sonar ligeramente forzados, ofrece algunas respuestas a esas aparentes contradicciones cotidianas que asaltan al joven contemporáneo de izquierdas y que sirven para que los del otro bando se crean muy listos echándolas en cara. Y sí, claro que hay bandos.
Los que deseen conocer más de la trayectoria de la autora, pueden visitar su blog Filósofa Frívola o seguirla en Twitter, por nombrar sólo 2 de las plataformas en las que está presente. Y seguir atentos a esta, su revista de confianza.








