“Rat Girl” de Kristin Hersh y mi querido diario novelado
El diario de cualquier adolescente media posiblemente esté lleno de tribulaciones sobre el enamoramiento de turno, malos pensamientos sobre esa amiga a la que luego sonríe en el patio del instituto, enfados contra sus padres que siempre son muy injustos y no entienden nada, dudas sobre el futuro y pensamientos muy secretos de interés cuestionable para el resto de la humanidad. Puede que haya también reflexiones profundas sobre quién es y a dónde va, su posición en el mundo, el sentido de algunas cosas y puede que, si tiene alma de artista, haya algún dibujo.
Obviamente todo lo anterior es una generalización (y un repaso mental al diario de adolescente de la que firma) y puede que no todos los adolescentes se sientan el centro del universo y puede incluso que algunos hayan tenido más experiencias en la vida que muchas personas que ya han superado la treintena. Ese podría ser el caso de Kristin Hersh, la que fue líder del grupo Throwing Muses y que en 1985 vivió uno de esos annus horribilis que cuando el protagonista los experimenta piensa “de esto podría salir una novela”. Ella la hizo.
Alpha Decay ha sido la encargada de publicar en España “Rat Girl”, el diario de Hersh que se convierte en una novela para contar cómo cuando tenía 19 años le diagnosticaron síndrome bipolar y se quedó embarazada mientras su grupo de música empezaba a hacerse famoso. Chispúm, supera eso. Sin embargo y aunque de primeras pueda parecer el argumento de una película de sobremesa para la televisión, no hay ni pizca de sentimentalismo en la narración. Hersh cuenta sus vivencias con claridad y sinceridad, sin caer en la autocompasión (que tampoco habría sido injustificada con semejante percal) y con un estilo claro, ágil y preciso. Mención especial merecen los pasajes en los que la autora describe cómo es el proceso de creación de sus canciones, intrínsecamente ligado a todo aquello que está pasando en el interior de su cabeza y en los que se cuenta la vida del grupo: cómo eran los conciertos, los antros de mala muerte, los borrachos, los ensayos o la vida en la furgoneta. Muy recomendable.
“Rat Girl” pertenece a ese género de diarios novelados o novelas basadas en diarios o como sea. Un libro sobre las vivencias de la persona que lo escribe contada desde el “yo”, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva. No es el primero ni será el último diario que se publique convertido en libro y como muestra, algunos ejemplos:
- “Querido Diario” de Lesley Arfin (Alpha Decay): Lesley Arfin, flamante guionista de la serie del momento Girls, periodista en revistas como Vice, Jane o ID, amiga de gente como Chloë Sevigny (prologuista de este libro) y persona cool en general, no tuvo una adolescencia precisamente idílica. Drogas, promiscuidad y demonios mentales quedan reflejados en este diario que también sirve de retrato de una parte de una generación en un tiempo concreto.
- “Diario del primer amor” Giancommo Leopardi (Errata Naturae): el autor narra a través de las páginas de este diario su amor por la prima de su padre, Gertrude Cassi “la dama de Pésaro”. Pero lo curioso de las anotaciones de Leopardi es la distancia que toma de su propio ser al definir sus sentimientos en los escritos: como si de un psiquiatra se tratase los analiza de una manera racional, poniéndoles nombre y clasificándolos según corresponde a su intensidad.
- “Diario de una escritora” Virginia Woolf (Taller Escritura Fuentetaja): textos sobre las impresiones de la escritora inglesa, acerca de la construcción de sus personajes, sus temores y demás aspectos de su escritura, la publicación y su vida. Fragmentos recopilados por su marido, Leonard Woolf, después de la muerte de ella.
- “Diarios” Andy Warhol (Anagrama): la visión del mundo del excéntrico artista a través de las páginas de su diario. Un retrato de cómo era el mundo en el que vivía y, sobre todo, de las gentes que lo habitaban a través de la afilada pluma de Warhol, por lo general poco condescendiente en sus observaciones. Truman Capote, Lennon, Donald Trump, Madonna o Mick Jagger son sólo algunos de los nombres que aparecen anotados.
Y otro título que no entra exactamente dentro de la clasificación anterior, pero que siempre está bien recomendar:
“Diario de un ama de casa desquiciada” Sue Kaufman (Libros del Asteroide): el libro que habría escrito Betty Draper si fuese una persona real. De hecho, el dibujo de la portada de esta edición está inspirado en ella. Las tribulaciones de un ama de casa de la clase alta neoyorquina que, a finales de los años 60, está harta de casi todo lo que hay en su vida. Divertida, ácida y muy cercana, fue el mayor éxito de la carrera de su autora. Se llevó al cine en 1970 por Eleanor y Frank Perry.










